sábado, enero 16

Tantas palabras, tanto viento, se volaron bien lejos.

Hoy es un día de esos en que la mierda está hasta el cogote, trato de encontrar ''el lado positivo'' a las cosas, pero me resulta imposible. No tengo motivos para levantarme, ni para comer, para vestirme, ni para hablar. Estoy tan triste, tengo mucha pena que necesitaba descargar, esto de guardarme las cosas para no rosar al resto me estaba haciendo mal. Odio ser una estúpida llorona-depresiva, no logro nada, no me sentiré mejor yo, ni el resto. Pero creo que he superado mis propios límites de tolerancia, no me tolero ni a mi misma, por ser tan débil y dejar que las cirscustancias decidan por mi. Tal vez necesite mas hagallas, ni siquiera se si así se escriben, pero bueno, harto falta me hacen, para tomar las deciciones correctas.
Tengo ya edad suficiente, como para elegir mi rumbo, pero siempre me lo impiden yo tan webona, por no generar conflictos mayores, dejo todo pasar, y aquí estoy, en un lugar, donde nunca desee estar, mis vacaciones, tan mierdas como nunca.
Pero bueno, tengo otro problema, amor, creo que es una palabra tan grande, como para que me la hayan dedicado. Tantas palabras, tanto viento, se volaron bien lejos, y ni rastros quedan de ellas, porque seamos objetivos, estoy aquí y él está allá, y nada puede hacer por mi, por mi felicidad, y si pudiera, tampoco lo haría, porque la felicidad de él está primero, está segundo y está tercero.

En fin, aquí o allá da lo mismo, lo importante es el fondo.