miércoles, abril 28

En tu ausencia.



Y así han pasado los días, estamos viviendo el calvario al que tanto le temíamos, la distancia. ¿Seremos capaces de superar esta prueba? En realidad, es lo que mas deseo.

Me haces tanta falta, prefiero esperarte mil noches en tu ausencia, pero verte una de ellas, antes de desistir de este amor tan lejano, que nos parte el alma en cada despedida, pero que nos inunda de amor cada día.

Han sido las noches mas heladas de lo que va del año, han sido días tan tristes, estoy débil, enferma y muy sola, no te imaginas. Te necesito mas que nunca, necesito un abrazo cálido para espantar el frío de la noche, un beso tuyo para alegrar el día, necesito tu fuerza para poder levantarme…

Ayer estaba tan enferma, pero salí de mi casa para poder encontrarte en la pantalla y no estabas. Salí nuevamente en la noche para escuchar tu voz, pero solo fueron risas… ¿Sabes? Lloré cuando volvía a mi casa, pero me sequé las lágrimas antes de que abrieran la puerta.

He demostrado ser fuerte frente a mi familia, frente a mi madre, por sobre todo, todos descargan sus sentimientos, lloran, se enojan y patalean. Pero yo, solo lloro escondida o en mi interior.

Te amo tanto y tengo miedo de perderte, de que dejes de amarme un día o te enamores de otra. De que te aburras de la distancia o que simplemente encuentres la felicidad sin compañía.

Tal vez te enojes por esas palabras, pero para ser franca, ando híper-sensible y llena de miedos. Miedos universitarios, amorosos y familiares. Espero lo puedas entender, como yo suelo entenderte (supongo).

Pretendo estar siempre a tu lado mi vida.

Ignacia.

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